Viñedos
con más de 20 años de antigüedad
Cultivo de la viña
La importancia del terreno, del suelo donde cultivamos nuestros viñedos es fundamental. Desde hace décadas cultivamos la viña con el mismo esmero que hicieron nuestros antepasados, pero apoyándonos en nueva tecnología.
Cultivamos toda nuestra explotación bajo certificación ecológica, por organismo externo, lo que nos permite que la uva tome del suelo los nutrientes sin alterar. Nuestros vinos estén elaborados sin la necesidad de aportar ningún tipo de levaduras ni de agentes artificiales. Somos naturales.
Durante los meses de mayo y junio, realizamos trabajos de poda en verde, asegurando que los racimos que quedan en la planta lleguen en perfectas condiciones de maduración. La vendimia para nuestro vino se realiza a mano, seleccionando cada racimo, en el momento justo del año para cada variedad y parcela.
Respeto por el medio ambiente y la biodiversidad
La práctica de cultivo ecológico en nuestros viñedos desde hace más de 15 años, ha transformado el entorno donde crecen.
Los restos de poda se trituran, dejando una cama de sarmientos entre las cepas, ayudando a la protección del terreno y evitando la escorrentía, aportando riqueza al terreno. Los aportes a la viña se realizan a partir de materia compostada ecológica, de proveedores locales que a su vez están también bajo certificación ecológica.
Como resultado de estas prácticas, en los viñedos es habitual ver un mayor número y diversidad de animales y plantas, donde destacan los conejos, que gustan de catar los primeros las uvas todos los años, así como algún zorro e incluso jabalí procedente de los montes colindantes.
Nuestros viñedos
Actualmente, nuestros viñedos tienen más de 20 años de antigüedad, lo que los hace estar en su momento álgido de producción y calidad. Desde hace más de 15, cultivamos todas nuestras viñas en agricultura ecológica, y nuestros productos están certificados como tales.
La finca se divide en dos parajes principales, la Cañada y la Abadía. Dentro de las cuales tenemos distintas parcelas a distinta altitud y tipo de suelo, lo que les aporta unas características específicas que potenciamos en la elaboración, ofreciendo vinos que representen perfectamente lo que cada una de ellas es.
Viñedos
La Abadía Grande
La abadía Grande donde cosechamos nuestra cencibel, está en la parte alta del paraje. Son las viñas más viejas, más de 20 años. Suelos más arcillosos y temperaturas más altas. Aquí las producciones se ven reducidas de manera significativa por la escasez de agua y las virtudes del terreno se concentran otorgando al vino una personalidad especial.


La Abadía Pequeña
La Abadía pequeña, que es de donde obtenemos el Shyraz. Una parcela con una tierra más caliza y donde encontramos un terreno algo más pedregoso y fresco. Con pequeñas producciones y gracias a la poda en verde, podemos ofrecer unas uvas sanas que aportan un shyraz único en la zona.


La Cañada
En la Cañada, encontramos las parcelas donde tenemos las plantaciones de cabernet. De estas, la parcela La senda es la que nos aporta la producción que dedicamos a nuestro vino. La parcela se encuentra en una vaguada, donde la temperatura es más baja y hace que las maduraciones sean más tardías. Así mismo, los suelos son menos calizos.
La finca
El total de la finca que se gestiona es de 250 Ha. En ella cultivamos diversos productos 100% en ecológico. Cereal, guisantes y girasol en secano y el viñedo de alrededor de 55 Ha. en regadío.
Siempre hemos trabajado para dar un punto más de calidad a lo que producimos, convencidos en buscar la diferenciación. Por eso, en el año 2004 decidimos comenzar con el cultivo ecológico en toda la explotación.
Esto nos permite comercializar nuestros productos en distintos sitios y decidir la calidad que aportamos a cada uno.
Actualmente, trabajamos con agricultores y ganaderos de la zona para los cereales, leguminosas y oleaginosas, que lo dedican principalmente a la producción de pienso ecológico. Y la uva la comercializamos en las cooperativas de la zona y otras bodegas privadas.